martes, 14 de junio de 2016

La piedra en el zapato. De las lecciones.

La piedra en el zapato, azote de huleras y culebros.
De las lecciones.
Por Manuel Ábrego.
     Si algo bueno se  puede concluir del pasado proceso electoral, es que nos dio más lecciones que un curso en cualquier universidad. Claro, una universidad de Tres Valles.
    No hay lección desperdiciada. El Pueblo agarró lo que le dieron, pero votó por la oposición en gran mayoría, permitiendo un “repunte” del PRI de menos de trescientos votos.
    Una vez publicamos en esta breve que si el Revolucionario ganaba una elección en Tres Valles, si era por dos mil votos o menos, sería humillante para el antes partido  aplanadora, aunque ganara, repito. Sucedió.
     Casillas en Palizada, Las Yaguas, Los Naranjos, La Granja y otras, dejaron  ver que el Revolucionario no está fortalecido, y que al igual que los otros partidos que son constantes en este municipio, se impone que su gente, o sea dirigencia y partidarios, reflexionen.
     En la tierra de Marcos Cano Ramos se ve que la influencia del alcalde fue menor, pues de siete casillas perdió seis. Observadores locales afirman que está más débil que nunca.
    No fue un caso único, los amigos panistas Gilberto Montano Lozano y José Manuel Díaz Rodríguez también perdieron las casillas de su rumbo. Y si el triunfo llegó, fue por el trabajo cada quien por su lado de perredistas, regidores panistas y estructura, no hubo estrellas.
     En el Barrio de la Cruz, donde fue en grande el reparto de artículos promotores del voto por parte de los priístas, ganó el trabajo de María Esther Espinosa Apolinar y Jaime Lara. En Los Naranjos, el de Alberto Ocampo y amigos.
   Lo que hace también pensar, es la posibilidad de que aspirantes en los que ahora ni se piensa, lleguen a ambos institutos políticos y figuren como candidatos a la presidencia municipal. También figurarían aquellos en los que se piensa, que es lo peor.
     Ya se trabaja.
Heriberto Cano aparentemente empata en preferencias de la cúpula estatal con José Mateo Ortiz Ramírez, Juan Maus quiere ser de nuevo abanderado del tricolor según dicen las lenguas viperinas, sus opositores incluso piensan en Don Valentín aunque no lo quieran.
    Acción Nacional por su parte tiene pretendientes ocultos, algunos desde Xalapa, otros de esta ciudad, hasta hay uno que es como los panquecitos, le quitan lo rojo y queda PAN.
     Y mientras en las grandes ciudades, los tiburones se quedan y quedan también las dudas de qué hará la revista con nombre de vigilante, que en un intento vano de favorecer al priísmo y denigrar a Miguel Ángel Yunes Linares, atacó a todo lo que oliera a azul, pintado de azul.

    ¡En la torre!, dijo el buitre y siguió bailando, pero al ritmo de: “Volverán, los rojizos tiburones, / que querían cruzar el mar”.

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