miércoles, 29 de julio de 2015

La piedra en el zapato. De los sueños guajiros.



La piedra en el zapato, azote de huleras y culebros.
De los sueños guajiros.
Por Manuel Ábrego.
     Soñé que el Chapo Guzmán ingresaba al ayuntamiento en la Dirección de Obras Públicas.
    Y se ahorraba al billete en grande. Para empezar, las excavaciones para drenaje y agua potable nadie las veía, los vehículos continuaban circulando en las calles afectadas, sin que nadie sospechara que había un túnel debajo, ni siquiera los funcionarios municipales, pues no se rompía el pavimento.
    Los huecos que se hacían para entrar a la obra sí causaron un problema, pues como ningún mortal se dio cuenta cuándo y dónde se hicieron, y no tenían señalamiento, hubo quienes se cayeron en ellos, pero no quisieron demandar por aquello del “no te entumas”.
      Cuando le iban a pagar su quincena, no la aceptaba y respondía que éso era lo que gastaba a diario. Como no pertenece a MORENA o al PRI, no se daba sus vueltas en horas hábiles a la sede del partido a charlar con el consentimiento de sus jefes.
     Ya venía desayunado, por si había que correr, de forma tal que nunca cerraba con llave las puertas en la planta alta frente a la iglesia a media mañana para consumir tacos. Por lo mismo, jamás se le vio consultando catálogos de zapatos, ropa de moda o alhajas, o tomando con su gente.
      Ni porque era funcionario de importancia, trataba de influir en las decisiones de la Comuna, pero sí les recomendaba que los vehículos, especialmente la ambulancia, estuvieran siempre en buenas condiciones mecánicas, por si las moscas.
      Nunca permitió que la policía lo escoltara a su casa por razones obvias, si bien argumentaba que hacían más falta en Tres Valles para proteger a la Sociedad de los malosos. O hasta de los buenos, por aquello de que “mejor con buenos robar, que con malos rezar”.
     Y cuando desperté, el buitre todavía estaba allí. ¡En la torre!, dijo el buitre y siguió bailando, pero al ritmo de: “ya verás que se hace un túnel, / con los ojos de imaginación”.

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